Hasta el 23 de Mayo permanecerá abierta al público la exposición en la calle Alcalá de Madrid.
La palabra y la costura no son disciplinas tan extrapolables pues ambas se enmarcan en el arte, en la capacidad de comunicar historias de manera formidable. En un cruce de caminos que va de la literatura a la moda se puede visitar estos días en el Instituto Cervantes madrileño una exposición enmarcada en los actos de la presidencia española de la Unión Europea.
'20 trajes para Europa' es la génesis de un discurso homenaje entre autores y creadores que ahonda en la profundidad y los límites del proceso creativo; con aguja e hilo de por medio un plantel de diseñadores españoles y europeos se han encargado de materializar algunas de las obras literarias más importantes de nuestros días.
La terca interiorización de Gamoneda en la vanguardia pragmática de David Delfín, el realismo mágico de Gabo enmarcado en el descafeinado Modesto Lomba, la pureza de María Zambrano junto a la volátil Arzuaga... El sobresaliente es para Carmen March y Jose Enrique Oña Selfa. Ella se atreve a vestir a la Carmen de 'Cinco horas con Mario' como parte de su negro adiós al diseño patrio, mientras que él nos hace recordar sus mejores tiempos en Loewe otorgando sentido a la neutralidad más límpida.
En una estructura centrípeta donde palabra, tela y texto conforman la ideación de una única realidad se nos presenta la muestra. Tendría razón Antonio Gamoneda en aquello de que 'la palabra enardece las túnicas' pues la intertextualidad retroalimenta a los creadores, así como ellos se valen de ésta para desarrollar sus obras en una espiral sin fin.