Naomi tiene mucho que celebrar y para hacerlo Vogue Rusia le dedica un número y sus amigos Dolce & Gabanna una fiesta por todo lo alto.
Es más que probable que cuando Naomi escucha el tópico acerca de la brevedad de la carrera de las modelos esboce una sonrisa... No es para menos, la Diosa de ébano celebra bodas de plata en el negocio y en plena forma. Naomi, descubierta cuando contaba con 15 años en Covent Garden, a orillas del mismo Támesis, es cabeza visible de una generación de maniquís a cuyo nombre no es necesario incluir apellido. Las supermodelos pueden presumir de ello, concretamente Naomi de haber sido la primera mujer negra en ser portada de Vogue en su edición británica y francesa.
La modelo no parece conformarse con triunfar como modelo y ha probado suerte en el mercado discográfico con el álbum Baby Woman de relativo éxito en Japón y escaso en el resto del mundo; en el cinematográfico en cintas mediocres como "Acoso a la intimidad", en el literario con la novela "Swan" y en el hostelero junto con sus compañeras Christy Turlington, Elle Macpherson y Claudia Schiffer con el malogrado Fashion café.
Sin embargo, no solo su belleza es portada. Su carácter le ha llevado a tener que presentarse en los juzgados en más de una ocasión por agresión a sus subordinados, algunos escándalos como el que se encuentra inmersa en la actualidad por el comercio de diamantes de sangre en el contexto de la Guerra civil de Sierra Leona o sus tormentosas relaciones con tipos de todo pelaje entre los que se incluyen Jean-Claude Van Damme, el sex simbol Flavio Briatore, Robert de Niro, Mike Tyson y el español Joaquín Cortés han llenado páginas en los tabloides.