El universo de la perfumería acoge por la puerta grande a Elie Saab. El modisto libanés, considerado por muchos la máxima expresión de la elegancia, acaba de presentar su primera creación olfativa bajo el simple nombre de 'Le Parfum'.
Fiel a su mentalidad y manteniendo la coherencia con su línea de alta costura, la idea original pretendía plasmar el perfecto balance entre la luz de oriente y la modernidad de occidente. Para ello y de forma inteligente se eligió a Francis Kurkdjian, otro de los grandes, para materializar el objetivo. El que fue creador de clásicos como Le Male de Jean Paul Gaultier o las fragancias de Narciso Rodriguez se ha decantado, tras más de dos años de trabajo, por emplear las notas de la flor de naranjo combinadas con una brisa de jazmín y embriagadoras maderas embalsamadas con un toque de miel.
La radiante feminidad que emana la creación se traduce en una campaña publicitaria que empieza a inundar las marquesinas de las principales capitales de la moda y en la que destaca la etérea Anja Rubik paseando por las calles de Nueva York bajo una atmósfera sensual y cosmopolita a su vez. Pocas veces se ha conseguido a la primera un perfume que se puede considerar perfecto en todos los sentidos. Ahora ha llegado el momento de que Elie Saab desmienta el mito de que segundas partes nunca fueron buenas ya que, probablemente, estas navidades viviremos el lanzamiento de una nueva fragancia por parte de la firma.
Jordi Armengol