El extraordinario vestuario de la estilista creado por Mcqueen podrá ser comprado en Londres
Hace ya tres años del repentino suicidio de Isabella Blow, pero su influencia en el mundo de la moda continúa siendo tal que aún corren ríos de tinta en las publicaciones del sector cuando acontecen noticias sobre su figura. Los lazos inextricables que la unían con Alexander Mcqueen, recordemos que ella fue su mentora y mecenas, continúan inalterables y por el fruto de esa relación pujaran en unos meses los ávidos de moda con mayúsculas.
Será la mítica casa Christie's la que el 15 de septiembre de 2010 saque a subasta el prodigioso guardarropa de la señora Blow. Se trata de 90 trajes diseñados por Mcqueen, 50 sombreros de Phllip Treacy y zapatos del canario Manolo Blahnik. Si esto ya es un lujo para el oído, ¿qué no será para la vista, el tacto o la experiencia sin más?
Si por algo destacó Isabella fue por ser una visionaria de la moda trascendiendo incluso los límites del tiempo. Pagó 5000 dólares por la colección de graduación de Mcqueen en Saint Martins y le cambió el nombre: pasó de ser el pequeño Lee al gran Alexander. Ahora que los dos han pasado a formar parte del mito y la leyenda esta relación simbiótica está a la venta, ¿quién da más?