Ya era hora de que la moda nos mimara. Los hombres, marginados en el mercado de complementos, hemos visto cómo nuestro perfil de consumidor menguaba frente al femenino hasta quedar reducido a una mera sombra en los márgenes de la industria. Contra esta evidencia, la española Uterqüe rompe una lanza a nuestro favor y presenta esta primavera su primera colección de accesorios para caballero.
Desde zapatos ingleses de corte clásico a bolsos de fin de semana para recorrer el mundo cual moderno Willy Fogg: todas las piezas se conjugan para ofrecer al guardarropa masculino una ración de chapa y pintura tan justa como necesaria.
La selecta línea de marroquinería incluye fundas para gadgets de última generación a las que se suman pajaritas, foulards, gemelos e incluso calcetines (ese aliado imprescindible del hombre) para completar una colección sobria pero cosmopolita y digna del más selecto caballero contemporáneo.
Uterqüe se suma así a Mango y Blanco, que han encontrado en lo masculino un nuevo filón en las últimas temporadas. Tiempos de recesión en los que las ventas de complementos se disparan en casi un 22% y se intenta por todos los medios conquistar al hombre que mejor sabe lucir un sastre cortado en Saville Row, una horma de Church o incluso un traje de Thom Browne.