Para inaugurar la pasarela del segundo día, Projeto Lab presentó los nuevos talentos que en el futuro tendrán la posibilidad de formar parte del line up estable de Casa de Criadores.
De allí surgen creadores como Jacinto, que abrió la jornada con un magnifica colección de sastrería minimal de impecable elaboración y detalle. Plantea sacos apenas por encima de la rodilla y vestidos camiseros de satén, ambos con frentes decididamente masculinos pero con espaldas sugerentes que denuncian feminidad gracias a recortes que dejan la piel al descubierto o la insinúan con gasas: una mujer recatada y sexy, simple y compleja. Le siguió Juss con moda para hombre, mezclando texturas rusticas con estampas étnicas en géneros sofisticados, en la gamas de los bordeaux y violetas, mientras que los flúo aparecen en mínimos detalles como puntas de cuellos y ribetes aportando guiños de modernidad.
El calendario estable de Casa de Criadores comenzó con Ale Brito, diseñador y DJ que tomó referencias de los '70 y la música de Siouxsie and the Banshees como motor de su propuesta. El cuero ceñido y los dibujos lineales que recorren el cuerpo se mezclan con gasas y repiten el mismo dibujo sinuoso en piezas trabajadas en patchwork. Arnaldo Ventura tuvo en el manejo de los tejidos su mejor aliado, ejemplo de ello fueron los recursos del cuero sintético que calza como una segunda piel, la seda metalizada y el terciopelo matelasseado. Jadson Ranieri aportó sensibilidad arquitectónica para prendas inspiradas en los soldados, guerreros y gladiadores. Por eso recurrió a materiales impermeables como el cuero y el nylon bajo la idea de protección, concepto que reforzó con siluetas estructuradas que se alejan del cuerpo para recordar a las armaduras. Para el fin de su batalla propuso una estética mas fluida, con piezas de tejido de punto agujereadas y desgarradas, generando un caos bien logrado y ponible. Para cerrar el día y preocupado por el medio ambiente, Gustavo Silvestre presentó una mujer aborigen y contemporánea, enfundada en materiales reciclados, donde las estampas y el denim recortado develan una jungla colorista y urbana de pura esencia brasilera.