El diseñador se erige de nuevo como el mago de las mezclas y la fantasía de colores.
Veintisiete colecciones y catorce años luchando a contracorriente le consolidan como uno de los diseñadores con más personalidad y tambièn éxito en Nueva York. Custo Barcelona ha presentado en el Licoln Center su nueva colección de primavera/verano 2011 protagonizando el espectáculo más colorista de la noche neoyorquina. Un mundo a medio camino entre la ficción y la realidad que se ha impuesto en la Mercedes Benz Fashion Week de Nueva York.
Fusión de exclusividad y funcionalidad, conceptos antagónicos y a su vez complementarios, que encuentran un perfecto equilibrio sobre la pasarela de Custo Barcelona. Representa la exclusividad con prendas artísticas donde impera la estética por encima de todo. Se inspira en el movimiento de las piezas geométricas de los delicados móviles del artista Calder. La funcionalidad se ve reflejada en prendas ideales para el uso diario que crean una perfecta armonía en combinación con las prendas más exclusivas.
Ha sido sin duda, la colección que más tejidos ha mezclado, desde los naturales como el ramio a los sintéticos como elastano. Estas nuevas texturas crean magníficos volúmenes que otorgan a las prendas rotundos componentes arquitectónicos, que se ponen de manifiesto en delicados mini vestidos decorados con pequeños péndulos multicolores que iluminan y dan brillo a las prendas. También predominan los total looks de estampados gráficos y monoshorts. Fueron 57 salidas femeninas y casi 20 masculinas, provocadoras, osadas, fuertes, al compás de la banda sonora creada por Javier Peral, uno de los mejores dj´s del momento que lleva realizando las marchosas bandas sonoras de Custo desde hace años.
La geometría es también una de las protagonistas, pues las prendas están creadas a partir de las mezclas imposibles de diferentes formas simples tejidas con espacios vacíos para crear un efecto sorprendente o de vectores impresos en colores y combinados entre sí.
El creador catalán, que es un gran genio en el uso del color, nos sorprende en esta colección con una nueva paleta de colores más tenue y sutil repleta de toques de maquillaje, nude, aguamarina, índigo, turquesa, azalea, blanco óptico, beige, camel, caramelo y miel combinados con gracia y valor con el flúor, fucsia, verde y amarillo.
En fín, que nuestro diseñador más internacional sigue haciendo camino en Nueva York con un estilo, que nada tiene que ver con el de la gran manzana y que, sin embargo, ha vuelto a deslumbrar en la sala "Stage", una de las más grandes con casi 1.000 personas en las gradas.