París. Aunque hubo un tiempo en que el calendario de la Costura duraba 6 días y era todo lo que relucía no es menos cierto que ésta ha evolucionado hacia un nuevo concepto más moderno y actual, diferente a cómo se concebía el siglo pasado. Con nuevos nombres, sabia fresca que le ha inyectado vitalidad y dinamismo, nunca aniquilación, como predijo el maestro Yves Saint Laurent tras su marcha. He aquí un decálogo para comprender lo que se cuece en este escaparate de sueños.
1.La fantasía ha vuelto a la "couture". Tras unas temporadas temerosas donde los clientes vips ya no poblaban las primeras filas y los diseñadores andaban con fuertes tijeretazos de presupuestos económicos pero también mentales por falta de ideas, ha vuelto la alegría. Al magistral jardín floral en el que John Galliano para Dior convirtió su presentación del próximo invierno del 2011 hay que unir la atmósfera del Gran Palais donde Chanel subió a la pasarela a un león gigante de 12 metros de alto por 20 de largo y 7 toneladas de peso de poliuretano. Se trataba de elogiar al signo del zodiaco por el que Cocó sentía predilección, el de la fecha de su nacimiento, en agosto.
2.-Tendencias de la costura: las faldas aparecen justo por encima de la rodilla, más bien pegadas al cuerpo. Además, se apuesta abrumadoramente por los diseños monocromáticos (negro, granate, gris, blanco, camel y lila para la noche), dejando esporádicamente algunos estampados de manchas geométricas para la fiesta. Se nota cierta alegría de querer pasarlo bien porque son muchos los creadores que se inclinan también por los brillos de las lentejuelas para los eventos festivos. A destacar la paleta cromática de Dior, que era sencillamente fabulosa y se vestía con patrones inspirados por las estructuras florales, los conjuntos sastre de Jean Paul Gaultier o algún vestido de fiesta de Giorgio Armani lleno de luz.
3.-Por fin las colecciones tienen empaque. Llevábamos varias temporadas con desfiles que no llegaban a las 30 salidas en muchos casos. Los costureros se desperezan de la crisis y ya se aprecian desfiles de casi 50 salidas como los de Armani con 44, Jean Paul Gaultier, con 48 o Elie Saab. Chanel se destapó, como siempre, con un carrousel de más de 60 diseños.
4.-Hay muchos nombres nuevos que se aprovechan del calendario de la costura, mucho más relajado y con huecos que el saturado del pret-a-porter para darse a conocer y que, sin embargo no tienen madera para estar en este grupo. Bien es cierto que aparecen fuera de calendario, pero es que hay algunos que estando dentro tampoco lo merecen. Las reglas de la Cámara Sindical Francesa se han flexibilizado para poder dar cabida a nombres que la revitalicen, pero hay que andarse con cuidado. Desde Eva Minge a Laurence André, Camuglio, Gutentag,Luang- Thu Nguyen, Rabih Kayrouz o Lefranc Ferrant no todos son costura.
5.- Injusticias como las de Josep Font hay que denunciarlas. No es normal que el diseñador español, tras 3 magníficas invitaciones en el calendario oficial no pueda seguir (ya no estuvo en enero) por falta de dinero. Mientras desde las instituciones se ha apoyado toda la vida a gente que no aporta nada nuevo, se deja de lado a un nombre con talento a raudales. Incomprensible pero "Spain is different". Qué rabia.
6.-Dilek Hanif o lo que es lo mismo, talento turco para esta torre de babel que es la costura. Es una mujer que merece la pena conocer. Tras dos años y medio enseñando sus trabajos ya se puede decir que ha dado el salto para que la inviten oficialmente a desfilar. 15 trajes mostrados de modo estático en blanco, negro y bicolor es una ración suficiente de equilibrio elegante para degustarse con placer. Hay que seguir la evolución de esta diseñadora.
7.-En la costura se trabaja hasta el último momento, hasta antes de comenzar el show. Así lo hemos comprobado en el desfile de Elie Saab cuando las costureras, tras probar el traje a la modelo le seguía sin sentar bien. Puntadas, hilos, seguridad y rapidez para tener todo a punto. En su última colección el diseñador libanés ha empleado más lentejuelas y cristales swarovski que nunca mostrando su desfile más barroco.
8.-Ha vuelto el lujo a las primeras filas: pamelas, joyas obvias talla xxl, princesas árabes y millonarias eslavas que junto a las celebritties internacionales dan color al "front row" de los shows y a la entrada de los desfiles con los ferraris y maserati aparcados en la puerta. "Au revoir" a la crisis.
9..Tops incombustibles: Carmen Kass y Karolina Kurkova. Llevan muchos años sobre las pasarelas pero se mantienen pese a la pujanza de los nuevos valores como Coco Rocha, Karlie Kloss o Jessica Stam. Ambas son simpáticas y muy profesionales. La primera abrió y cerró el desfile de Armani, la segunda hizo lo mismo con Elie Saab.
10.-Paris siempre será la cuna de la alta costura. Es un savoir faire que sólo se comprende en la capital de la luz. Por mucho que Roma se empeñe cada año (también celebran la semana de la Alta Moda, como la definen en Italia) la tradición, los vips internacionales y el concepto de lo que es y no debe ser, donde mejor se entiende es aquí.