En el marco de la semana de la moda parisina muchas firmas presentaron sus colecciones de cara al verano 2011.
Aún casi no ha llegado el calor en 2010, pero ya podemos disfrutar de las propuestas estivales para el año que viene. Al margen del futurismo al que nos acostumbra Ghesquiere en Balenciaga, a la trivial e impoluta sencillez de Dior Homme o al juego tribal en el que Tisci ha adentrado a Givenchy hace ya alguna temporada que otra se presentan propuestas mucho más a ras del suelo, pero igual o más exquisitas si cabe.
100 millones de pares de zapatos. Si ese número se multiplica por dos se obtiene el número de suelas que se han gastado por todo el mundo desde que en abril de 1960 Doc Martens naciese en Wollanston, pequeña localidad del este de Inglaterra. Las míticas botas pasaron de ser un calzado típicamente obrero - carteros y policías inclusive - a navegar por el imaginario skin, punk e incluso rock. Todo un deleite para nuestros oídos.
Han tenido que cumplir los cincuenta años de vida para que las Martens se hayan decidido a madurar en su diseño. En verano de 2011 el calzado que la marca presenta es más regio en formas y colores que nunca, en la imagen está el resultado. ¿Ha tenido que calzarse las Doc Lisbeth Salander - personaje de la releída trilogía Millenium - para que se tornen delicadas? No me cabe duda que nuestras generaciones mayores estarán encantadas con este cambio. Aún así, las suelas continúan siendo de robustas pues la rebeldía termina por llevarse en la sangre.