El fotógrafo ha sido acusado de vejar a sus modelos.
La noticia ha saltado y raro es que en este mundo, a veces un tanto incomprensible, no lo hiciera antes, inundando nuestros periódicos desde la primera a la última página como dictan las reglas más sagradas del sensacionalismo.
Terry Richardson ha sido acusado de explotar sexualmente a sus modelos, sin peros ni dilaciones, tal cual. Uno de los mejores fotógrafos de los que dispone la industria de la moda a día de hoy acusado de pervertir a sus modelos hasta el punto de desnudarlas sin que éstas nada puedan hacer puesto que todas quieren trabajar. "Todas saben quién es y ninguna de ellas quiere aparecer en la lista negra", asegura la modelo Dunja Knezevic.
Todo este embrollo nace en el banco izquierdo del río Sena durante la pasada edición de la semana de la moda de París, en el club Le Montana. Allí al parecer, y según sus propias declaraciones al New York Post, la modelo Rie Rasmussen acusa a Terry, ante los afinados oídos de la élite, de realizar un trabajo denigrante para la mujer y de conseguir lo que quiere básicamente por ser quién es y tener una buena agenda. Por si fuera poco destripa de arriba abajo su forma de trabajar y que sus modelos más bien podrían calificarse de heroinómanas. ¡Ver para creer! O mejor: ¡oír para creer!
El peculiar estilo del fotógrafo -softporn para algunos- casi siempre acompaña sus editoriales y cada vez que su obturador se abre captura la esencia de ese ente sexual y atractivo que todos llevamos dentro. A través de su particular y atrevida visión de la moda Terry ha conseguido a lo largo de su carrera trabajar con todos y cada uno de los magazines más importantes sobre la faz de este planeta, hasta llegar al imperante Condé Nast y su hija predilecta Vogue. Si todas estas publicaciones han respaldado y defendido su trabajo, ¿dónde se puede ver la perversión? ¿Por qué confundir arte con pornografía?
Mientras tanto en la web oficial del fotógrafo se puede leer desde el pasado 20 de marzo una breve nota aclarando lo que para él representa su trabajo y haber sido respaldado por lo mejor de lo mejor, de manera clara y sin melodramas. Ahora más que nunca uno se siente afortunado de contar con su Terryworld entre los libros apilados en la estantería.
César — Dijo el 24/03/2010 12:49pm
Son unas panfilas! ( Hace 2 años )