Voyage Hermès: un nuevo perfume para el clásico.
Hermès es una de las mayores instituciones del mundo del lujo francés, una de las empresas centenarias que disfruta de mejor salud y que nunca se ha doblegado a modas y exigencias extremas del mercado. Fiel a su conservadurismo lleno de encanto y buen gusto europeo Hermès es, ha sido y será un referente del estilo bienpensante, sin resquicios ni estridencias, actual pero nunca moderno, a la moda pero nunca banal: pura Francia. Es una de las pocas firmas que cuando la revolución de la tendencia y la moda puntera -de la mano de Prada y Gucci- llegó a las dormidas casas de artículos de viaje, no sucumbió a las estrellas del diseño, ni buscó una nueva personalidad, pues sabía muy bien quien era y sólo necesitaba de una forma discreta creadores que le aportasen el espíritu del momento, sin escándalos fugaces. Pese a que sus colecciones femeninas hayan sido diseñadas por, ni más ni menos, que dos de los grandes revolucionarios de las últimas décadas, Martin Margiela, y porsteriormente , hasta hoy, Jean-Paul Gaultier, la mítica firma del Faubourg Saint-Honoré nunca se ha doblegado a sus estilos , consciente de que serían los creadores los que tenían que hacer ese gesto.
La marca pues defiende sin miedos su legado, y su extraordinario saber hacer de forma muy equilibrada. En la de perfumería destacan brillantes fragancias, con una personalidad y calidad tan extrema que consiguen "fans" fieles, en un época en la que la fidelidad a los perfumes y a otras muchas cosas es algo muy, muy escaso. Càleche d´Hermès -1961- o Terre d´Hermès -2006- son algunos de estos aromas, ya grandes clásicos a los que ahora se sumará seguro Voyage d´Hermès, un aroma pensado para ambos sexos, pensado en un viaje imaginario, en un estadio de excitación templada y disfrute de la vida.
Un perfume desarrollado por el perfumista de la casa, Jean- Claude Ellena, centrado en notas habituales como el limón y especias como el cardamomo, que son modernizadas con la aportación del té y las sutiles maderas blancas, tocadas con almizcle. Original su frasco, idea de Philippe Mouquet, de diseño sensato y depurado pero sensible, con funda metálica móvil, inspirado en un lupa desplegable, que provoca un gesto práctico, protege la fragancia y respira la vocación de Hermès de estar de acuerdo con su tiempo sin adelantar el reloj del estilo.