La mítica firma de joyería rusa acaba de desvelar un avance de la que será su primera campaña de publicidad en más de un siglo y medio de historia. La resurrección de Fabergé se anunciará sobre papel cuché después de unos años de intensivo reposicionamiento en el mercado mundial del lujo, desde que los descendientes del fundador recuperaran en 2007 el control sobre este viejo emblema de la aristocracia europea.
Hasta la revolución bolchevique de 1917, Peter Carl Fabergé fue el joyero oficial de la corte imperial rusa gracias a medio centenar de obras de arte realizadas por encargo del zar Alejandro III: los míticos huevos de Pascua de Fabergé, prodigios a medio camino entre la joyería y la ingeniería, perseguidos desde entonces por los mayores coleccionistas de todo el mundo.
Después de ser malvendida a sucesivos inversores, los legítimos herederos han vuelto a hacerse con la firma con el propósito de convertir su legendaria reputación en un negocio multimillonario. Los famosos huevos han sido reducidos a la escala de exquisitas joyas en ediciones conmemorativas, mientras otros diseños puestos al día han dado lugar a colecciones de temporada presentadas durante la semana de la alta costura en París.
La directora creativa de la casa, Katharina Flohr, ha reclamado para la campaña publicitaria que se lanza el mes próximo los servicios de Mario testimo y de la productora Camilla Johnson-Hill, con quienes ya colaboró en 1998 en el lanzamiento de la edición rusa de Vogue. Junto a ellos, otra ex-voguette de excepción, Carine Roitfeld, en funciones de estilista estrella.
Frente al objetivo posa la modelo revelación Beegee Margenyte, lituana de 20 años, encarnando el presente de esta firma fundada en 1842 en San Petersburgo y actualmente con sedes en Ginebra, Londres y Nueva York. Quien quiera contemplar de cerca el admirable legado de Fabergé puede acercarse al Museo del Prado, donde durante los próximos meses se podrán admirar algunas de las piezas del joyero cedidas temporalmente por el Hermitage junto a obras de Durero, Velázquez, Caravaggio, Ribera, Kandinsky o Gauguin.