A principios de los 90, el Kaiser de la moda, Karl Lagerfeld, hizo unas declaraciones en las que ensalzaba al diseñador español Joaquím Verdú como uno de los mejores en el manejo del punto."Mientras ustedes solo tienen ojos para nombres como Calvin Klein, se pierden a un español que es excelente en esta materia tan dúctil" vino a decir el artífice de que Chanel sea noticia cada temporada por sus colecciones.
Esta semana vuelve a las pasarelas después de unas temporadas en las que puso sosiego y orden a su vida tras toda una vida desfilando en Barcelona y Madrid. Pero Joaquím Verdú no se ha quedado quieto---su alma indómita y de tenaz rebeldía le han dado un nombre respetado en el panorama nacional del diseño de ropa-y en estos dos últimos años ha ideado diferentes proyectos que ya son una realidad.
Desde su cuartel de la calle Aribau (228) ofrece en un clima de exclusividad, un espacio de formación en el que alumnos interesados pueden realizar sus prácticas no sólo de diseño, sino también de estilismo de moda, comunicación donde transmitir a los nuevos talentos sus claves personales en el diseño de moda, asesorando sobre imagen personal y visual, merchandising y personal shopper. En suma. toda una visión global de cómo se manejan los hilos de este negocio. Pero además con "Bridal Atelier" consigue un espacio mágico en el que el diseñador pone en práctica los dieciséis pasos fundamentales del "Método Verdú" para que una novia pueda lucir el vestido de sus sueños: un largo camino desde la "glasilla" hasta el producto definitivo confeccionado en ricas telas exclusivas de Gratacós, que el propio creador catalán 'customiza' con su sabio hacer. No en vano, su nombre es un histórico del panorama nacional desde hace más de 25 años.
Por diferentes motivos, sus bodas de plata pasaron desapercibidas para todos. Otra injusticia más, de las muchas que hemos visto en la moda española. Pero un nombre como el de Joaquím Verdú no podía caer en el olvido. Tras el éxito de sus anteriores proyectos, ahora vuelve a primera línea de pasarela con su desfile de la semana de la moda de Valencia (VFW) donde, a buen seguro, nos deleitará con su manejo del punto y una cuidada estética, la que siempre ha caracterizado a sus estilismos. Es el encargado de cerrar el primer día de desfiles.
En la antagónica e histórica disputa que ha minado a la moda española entre diseñadores y empresarios, el caso de Joaquím Verdú ha sido, desgraciadamente, durante tiempo uno más en la larga lista de ilustres que tuvieron que desistir. Grandes como Pedro Morago, Roser Marcé, Pepe Reblet-exitoso editor y padre espiritual de todo el Grupo Centromoda- acabaron quemándose en pos de la búsqueda de la belleza profesional. Porque ya sabemos que, casi siempre, la poesía está reñida con las finanzas.