El diseñador regresa a la ciudad francesa bajo el auspicio de la Maison de la Creation, donde expondrá su trabajo en un light box que representará su universo más particular.
José Castro, gallego hasta la médula, es hoy por hoy la promesa más certera que tenemos en el diseño patrio. Promesa en el sentido de lo mucho que está aún por llegar, pues no son pocos, a finales de 2010, los éxitos cosechados por el diseñador que embriagó y sedujo a la exquisita ciudad de París hace poco más de tres años. "Noitulove" fue una colección pensada por y para el color rosa; hoy son otros los derroteros, pero la moda del gallego no es más que una constante evolución de lo anterior y bajo esa premisa Castro regresa a la ciudad de la luz.
El couturier presenta su última propuesta, una americana-corsé y un vestido de noche claramente marcados por el carácter de la alta costura e inspirados en un vestido de la diseñadora francesa Madame Grès. Para esta pieza única sigue haciendo gala de su sello de identidad: la mezcla de materiales preciados como aplicaciones de bordados unidos manualmente, plumas de avestruz, crêpe, georgette plisado a mano y chiffon de seda. La selección y utilización de los tejidos más exclusivos de la firma es fruto de la colaboración entre el diseñador y la casa Gratacós, que se dedica a la fabricación de tejidos de alta calidad desde los años 40 con el Paseo de Gracia de Barcelona como escaparate. La pieza podrá ser contemplada junto a las propuestas del resto de los participantes de la Maison de la Creation del 12 al 15 de enero en la Chambre de Commerce et d'Industrie de Marsella y del 21 de enero al 3 de febrero en el Palais Royal de París.
Esta noticia es el broche de oro para un año que no comenzaba del todo bien para el diseñador; en enero anunciaba que no participaría en Cibeles Madrid Fashion Week por motivos económicos. A partir de ahí comenzaría un sinfín de acciones paralelas que le permitirían continuar desarrollando su creación sin límites: desde una colaboración con la marca Cruzcampo Light hasta la presentación de una colección en Valencia Fashion Week de la mano de Siempreesviernes. Eso, sin tener en cuenta los rumores que le señalaban como sustituto del que fuera su maestro, Alexander Mcqueen.
Este cuento, por el momento, tiene un final feliz, ya que el talento gallego regresa a la ciudad que le ha dado más alegrías, lo que viene a demostrarnos que el ave fénix, aunque muere, siempre vuelve para resurgir de sus cenizas dejando estupefactos a los que observan.