Alexander McQueen rinde homenaje a la tribu urbana de los 80 en su última colección.
Es sabido que las muertes prematuras generan millones de beneficios. Las eternas juventudes y las desapariciones escabrosas nos mueven algo que tenemos ahí dentro y hacen que saciemos nuestro morbo a base de tarjeta de crédito. Y para muestra, un botón. Uno de los iconos populares fallecidos más rentables de nuestro tiempo, Michael Jackson, está generando más dinero durante los meses que están siguiendo a su muerte que en los últimos diez años.
Y aunque con abismales diferencias (hablamos de otra liga y de dimensiones mediáticas muy distintas) lo mismo va a pasar, según presentimos, con la próxima colección primavera/verano para chico del fallecido Alexander McQueen, de su línea económica McQ.
Su muerte le convierte, primero, en un icono fatídico y segundo, en edición limitada. Fashionistas de todo el mundo van a librar batalla para conseguir alguna pieza diseñada a las órdenes del McQueen original.
En las fotos del lookbook, un expresivo Yuri Plesku es la viva imagen de la juventud macarra e irreverente que poblaba el Londres de principios de los ochenta. Camisas a cuadros, pantalones lejiados, colores chocantes y figuras de estilizado semblante. Purito chulo de extrarradio. Para rematar el look, las Doctor Martin's, diseñadas en edición especial por él propio McQueen. Otros que van a celebrar su Sant Martín (y nunca más apropiado) a su costa. Para chica, una nueva vuelta de tuerca del look londinense de los ochenta: industrial, underground y delicado.
En cualquier caso, es agradable saber que la mano creadora, aunque huérfanos en carne, no nos va a dejar esta temporada huérfanos de téxtil. Lo póstumo mola.