Mango presentó anoche su colección para la próxima primavera congregando de nuevo a la multitud de celebridades con la que suele arropar sus presentaciones. Esta vez empleó como escenario la majestuosa Galería de Cristal del Palacio de Cibeles de Madrid, atrio de la faraónica sede de la alcaldía de la capital -aunque no asomara por allí Gallardón: debe de tener bastante con sus paseos por Cibeles (la pasarela).
Un grupo de moteros en Vespa cruzando la galería dio comienzo a un vistoso desfile protagonizado por la pulcritud minimal. De la colección femenina, repleta de looks monocromos de una feminidad relajada y suavemente bohemia, destacó la fórmula de combinar tops lenceros con largas faldas vaporosas en crudo, camel o nude -piense en Chloé y acertará- así como las prendas vaqueras, muy juveniles y resueltas con sorprendente encanto.
Animando la depurada ortodoxia minimalista del conjunto aparecieron golpes de color jovialmente primaverales en encendidos verde, amarillo y rojo; trencas y abrigos rebajaron su longitud y peso para servir de complemento primaveral, y bolsos y zapatos reclamaron a gritos su futurible condición de súper ventas de la temporada.
Otros clásicos estivales -shorts, pantalones capri, camisetas de raya marinera- resultaron inevitablemente más convencionales, igual que la totalidad de las propuestas masculinas, que inexplicablemente siguen sin superar su condición de mero ornamento en las colecciones de Mango.
El evento sirvió para presentar como nueva imagen de la marca a Olivia Palermo -mucho menos voluptuosa y bella que su predecesora en el cargo, Scarlett Johansson, aunque bastante más elegante- quien apareció del brazo de su novio, el modelo Johannes Huebl, con la naturalidad de la que pilla un taxi en Manhattan para bajarse en la Puerta de Alcalá.
De tan larga y distinguida, la lista de invitados resultó extenuante: sería más fácil señalar quién faltó que quién asistió. Digamos simplemente que Nati Abascal lució espectacular -esta vez, de verdad- sin recurso posible al Photoshop, que Mar Flores no paró de hacer fotos con su Iphone como una adolescente y que los jóvenes actores españoles de la tele siguen sin estar a la altura de ningún evento con la moda como protagonista -luce mucho mejor una presentadora high-class como Ana García-Siñeriz, por ejemplo-, así se trate del masivo y asequible diseño para todos que fabrica con creciente fortuna la casa presidida por Isak Andic.