La casa gala relanza los perfumes de su época dorada.
En tiempos económicamente difíciles parece que siempre vuelven las ideas más conservadoras, esos valores que parecen ofrecer estabilidad y cierta tranquilidad, una especie de seguridad basada en momentos del pasado, que parece ser, fueron prósperos y ordenados. Sólo hay que mirar las colecciones del próximo invierno para ver que la aureola de buen gusto correcto y preciso incentivada por Christian Dior en los 50 es una de las principales ideas revisada, por ejemplo, por Prada, Marc Jacobs -en su propia colección y en Louis Vuitton- e incluso por Dries Van Noten. Esta apuesta por lo que Olivier Zahm ha calificado como "Post-Christian Dior", rememora el momento inicial y a la vez cumbre de una de las firmas más mediáticas y exitosas ya en su época, que firmaba a inicios de los cincuenta casi la mitad de las exportaciones de moda de lujo galas. Casi nada.
Galliano, el actual responsable, con los años ha ido recuperando la esencia de la firma, y si bien sus colecciones han perdido impacto y gran espectáculo han ido aproximándose sin embargo a la esencia que hizo mítica a la Maison de la Avenue Montaigne. En tiempos difíciles ya se sabe que las marcas refuerzan su A.D.N. y se centran lo que mejor saben y que les diferencia de los demás. En Dior, para reforzar esa idea, han relanzado varias fragancias creadas en época del propio Christian o posteriormente, pero aún bajo su directa influencia y que fueron muy conocidas en la época a través de las preciosas ilustraciones de René Gruau.
Ahora se han reformulado sutilmente estos aromas bajo el nombre de "Les creations de Monsieur Dior", para adaptarlos a los olfatos actuales y se ha retocado los frascos clásicos de la época. Bajo su apariencia inocente y un tanto cursi, sin embargo los perfumes se revelan originales por su gran identidad individual y por ser muy puros, esencias muy peculiares que dejan el impacto de una época dónde las fragancias tenían acordes contundentes, frascos delicados y nombres pueriles, en el caso que nos ocupa acompañados por el apellido más "glamouroso" de la época: "Diorissimo" (1955), "Diorella" (1972), "Dioressence" (1979) ...Fragancias tan potentes como "Miss Dior" (1947) que tiene muchos fans masculinos que la utilizan, o como "Eau Fraìche", un aroma, que modernamente podemos definir como unisex y que fue el paso inicial para el lanzamiento de "Eau Sauvage" (1966) uno de los mayores éxitos de la perfumería masculina de todos los tiempos ambos creados por el legendario perfumista Edmond Roudniska.
fran — Dijo el 15/05/2010 2:07pm
Volver, como el tango.Que no suene y se tache de antiguos.A sus grandes perfumes,clasicos,buenos.Lo bueno aunque se olvide, esta,el acierto es recuperarlos.Para mi un gran acierto de la casa, que no olvida sus Grandes Perfumes del Gran Genio de la Alta Costura.Con sus nuevos formatos,gran acierto,pero manteniendo el contenido de las fragancias.Renovarse un diez para Dior.Tambien un diez ,para el gran cambio, con un gran acierto que le habeis dado a Centro Moda. ( Hace 2 años )