Hoy por ti mañana por mí. Primero musa de Ricardo Tisci: ahora él diseñará para ella.
Givenchy es casi la encarnación perfecta de lo que la palabra embelesar puede significar. La veíamos en campañas pasadas para el Givenchy de Tisci, para el que representa la elegancia, la aristocracia y la oscuridad de Francia. Ella con su mirada, sus andares. Ella un tanto felina con esos acentuados rasgos en pómulos y ojos. Leonor Scherrer viene de buena familia, de esas familias que transmiten arte generación tras generación, de esas familias que crean.
Su padre, Jean-Louis Scherrer, que pasó de ser bailarín clásico a couturier, ha dejado su mejor legado a su hija: el buen gusto y la valentía de emprender nuevas acciones. Desde hace unos días sabemos que Leonor va a lanzar su primera colección de joyas y ya se sabe que toda joya va más allá de los precios o de la parte de nuestro cuerpo que engalane. Una joya, al igual que un perfume, tiene nervudo significado siempre, tiene un porqué.
Para esta primera colección el encargado de otorgar sentido a metales preciosos y demás añadidos será Ricardo Tisci, siempre tras ese halo misterioso que envuelve y atrapa. Cada temporada un nuevo diseñador invitado tendrá la oportunidad de materializar sus diseños dentro de la firma de Scherrer hija, conformando así colecciones en de alta joyería ponible y deseada.