El diseñador norteamericano más comentado vuelve a hacer de las suyas.
Volvamos a 1984. La inmaculada Madonna, al ritmo de Like a Virgin, imponía lo que sería un must de la época: cantidades ingentes de brazaletes, crucifijos, guantes sin dedos, crepados e imposibles prendas de rejilla.
Diez años antes aterrizaba en Nueva York una joven artista y diseñadora francesa de curioso mote: Maripol. Dispuesta a comerse la Gran Manzana de los setenta, al poco tiempo ya era la responsable de la factura de los looks más famosos de Debby Harry y Grace Jones. De ahí hasta llegar a la desconocida ambición rubia sólo quedaba un paso. Su historia con Madonna convirtió su estilo en un verdadero producto de masas que perduró hasta el final de la década de los ochenta y que aún hoy continúa considerándose un clásico contemporáneo. Sólo hay que salir a la calle para comprobarlo.
Como no podía ser de otro modo, esta vez ha sido el material boy de nuestra época el que ha recuperado el legado de la estilista. Marc Jacobs está a punto de poner a la venta una brillante colección cápsula con Maripol: brazaletes de goma, collares de colores y camisetas, todo de pura tradición ochentera y a un precio inmejorable: toda la línea (según las primeras noticias) va a estar por debajo de los 50 dólares (es decir, unos 30 euros). De momento no hay fechas de salida ni de cuándo llegará a las tiendas europeas –y por supuesto, mucho menos al mercado español–.
Confiamos que el señor Jacobs no nos deje colgados y traiga a tierras patrias un poquito más de los años ochenta. En caso contrario, siempre nos quedará el shipping.