El primer hit de la semana de la moda de París ha sido la presentación de la nueva colección masculina de Thierry Mugler, 'Anatomy of Change', estreno absoluto del célebre estilista Nicola Formichetti como director creativo de la casa francesa que catapultó la alta costura a los confines de la galaxia en la década de los 80.
El desfile venía revestido de todos los atributos del acontecimiento total propio de la era 2.0: ambientación musical a cargo de Lady Gaga, estreno simultáneo en la red del vídeo de la colección dirigido por Mariano Vivanco, morbo empresarial ante el posible renacimiento de la marca y millones de seguidores del célebre estilista repicando excitados tweets con cada mediático detalle atisbado sobre la pasarela, por más que el verdadero autor de la colección sea Romain Kremer, el responsable de la línea de hombre de Mugler.
La colección, claro, no era para tanto: correcta e incluso atractiva, pero bastante efectista y sólo convencionalmente arriesgada. Mitones de látex, gabardinas de plástico, tres cuartos híbridos con patchwork acolchado, chaquetas recortadas sobre el torso desnudo, pantalones de astronauta, negro total entre destellos de azul noche y naranja butano, monos con aspectos de túnica galáctica, y, lo mejor, arabizantes pantalones baggy y elegantísimas levitas cruzadas sin solapas.
El vídeo está protagonizado por el multitatuado modelo Rick Genest, a la sazón protagonista del desfile, y atrapa el espíritu cyberpunk de la colección al ritmo de 'Born this way', el incipiente nuevo single de Lady Gaga, cuyos ritmos de promoción se acoplan ya sin disimulo al calendario de las pasarelas de París, por si no nos hubiera quedado claro.