La fotógrafa del underground firma la próxima campaña de la marca veneciana.
Estamos acostumbrados a todo tipo de colaboraciones. Una marca de lujo y con poderes puede permitirse prácticamente todo lo que se proponga. La carta del tándem con la celebrity ya está más que jugada. Las colecciones cápsula con diseñadores independientes o que juegan en otras ligas es también recurso fácil a estas alturas. Algunos artistas son invitados a colaborar, pero cuando pasa, suele hacer tiempo que coquetean con el pop.
Nan Goldin, famosa por haber retratado la escena post-punk de Nueva York, de haber vivido con desenfreno los años bárbaros de Londres, el Berlín pre-muro y el París de los excesos, ha firmado la campaña de verano de la casa italiana (perteneciente, por cierto, al grupo Gucci). No es que no nos guste el trabajo de Nan Goldin. De hecho, todo lo contrario. Lo sorprendente es que acceda a colaborar con condiciones de estrella, asumiendo la fotografía de campañas de comunicación de marcas de lujo y sobretodo, que la dirección de la marca piense en ella antes que en el fotógrafo pretencioso de turno.
Las fotos de la campaña, aunque distan muchísimo del resto de obra de la artista, no admiten discusión: son bellas hasta decir basta. Lo cortés nunca quita lo valiente y a nadie le amarga un dulce (sobretodo cuando tiene muchos ceros), incluso a la fotógrafa del underground.