Que los niños, y por ende sus padres, son una ilimitada fuente de ingresos, ya lo sabía todo el mundo. Si no, que se lo pregunten a Miley Cyrus. A diferencia de esta última, las firmas más prestigiosas en el sector textil no se dedican a diseñar todo tipo de artilugio manufacturado en plástico en cualquier país oriental, sino que lanzan auténticas líneas de moda dedicadas a los más pequeños.
Sin embargo, como todo en esta vida, se puede hacer con mejor o peor gusto y de forma más o menos coherente con los tiempos que corren; para ejemplificar esto, Stella McCartney y Gucci han dado a conocer sus nuevas colecciones infantiles dejándonos estupefactos de formas muy diferentes.
En el caso de la diseñadora inglesa, a diferencia de colecciones pasadas en las que colaboraba con GAP en su línea infantil, esta vez ha optado por incorporar a su propia marca un sinfín de magníficas prendas orientadas al público infantil. El resultado es realmente inmejorable. Por fin alguien entiende que la ropa para niños no necesita emular la ropa adulta disfrazando a las niñas de seis años como si fueran coristas. También hay que agasajar la paleta cromática que ha escogido, ya que ser menor de edad no implica ir vestido de colores primarios o de estampados a lo Punky Brewster. Pero, realmente, lo más impresionante son los precios de estas prendas, ya que realmente son asequibles a un bolsillo medio.
En el otro extremo está Gucci, que ha decidido acompañar la donación de un millón de dólares a UNICEF con la presentación de su línea infantil. En sí la colección no parece haber sido especialmente elaborada: unos jeans, unas camisetas, unas prendas tipo oriente próximo, ¡ah! y el oso de Gucci que no falte. Si esto se quedara aquí, simplemente se diría que, aprovechando la publicidad que le da el donativo, la firma se ha puesto a crear un sinfín de prendas como si no hubiera mañana con un resultado más bien mediocre.
Pero no, lo mejor está por llegar: Gucci ha contratado a la mismísima Jennifer López para promocionar dicha campaña. Lo más aterrador de esta publicidad es encontrarse con la cantante en el centro de la composición, con un niño a cada lado de presencia casi imperceptibe y con mirada de leona como si de una promoción para la MTV se tratara. ¿No hubiese sido mejor contratar a uno de los múltiples niños famosos con los que nos aturden diariamente en los medios de comunicación, como la superlativa Willow Smith?
Como decíamos, todo el mundo sabe desde hace tiempo que la infancia es un target a tener en cuenta, el problema es que no todos saben cómo hacerse con él.